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Melancholy for the Holidays


Axel Fuentes • Jan 12, 2010

Christmas is the most wonderful time of the year for a lot of people but also the most nostalgic, melancholic, and difficult for others. With a beer in his hand and a sad expression on his face, Juan, an immigrant worker from Honduras said, “Cuanto daría por estar con mi familia en estos días” (“How much I would give to be with my family on this day”). Unfortunately, those moments are not something that you can buy with money.

Holding their hopes of some day being able to be with their families were a lot of immigrant workers, mainly single or with spouses and kids in their home countries, gathered in houses or apartments to celebrate Christmas or the New Year in order to mitigate the effect of the nostalgia as result of family separation.

“Because the situation in our country is very bad — that’s why we are suffering here, but it is better suffering here alone, than being there suffering with the whole family without food on the table, I hope the New Year brings something better and God touches the hearts of those in the government to pass an immigration reform,” remarked Ramiro, an immigrant worker. He has his wife and two children in Guatemala and has been in the USA for four years.

Carlos, an immigrant from El Salvador, said “Christmas is the celebration of Jesus’s nativity, who gave His life for all of us in this world regardless of being white or black, tall or short, fat or skinny and brought us a message of peace and love. A lot of people celebrate Christmas but I guess they forgot the real meaning of Christmas because they don’t even want to let us drive to work or to the grocery stores to buy our food. They don’t give us a driver license, but they had their dinners with the turkeys and hams that we produce and process.”

These are just some of the comments that I heard over the end of the year’s holiday while spending some time with immigrant workers. I hope and pray that next year the workers in Missouri’s meat packing communities can celebrate a Christmas with more respect and safety.

MELANCOLIA

Lo que para muchos es la temporada más maravillosa del año, para otros es la temporada más difícil y llena de nostalgia y melancolía. Con una cerveza en la mano y una expresión triste en su rostro, Juan, un trabajador inmigrante, de Honduras exclamaba: “Cuanto daría por estar con mi familia en estos días”. Desafortunadamente esos momentos no tienen un valor monetario.

Manteniendo las esperanzas de algún día poder reunirse con sus familias, varios trabajadores inmigrantes, en su mayoría solteros o que tienen a sus esposas (os) o hijos en sus países; se reunieron en sus casas o apartamentos para celebrar la navidad y el año nuevo, para mitigar un poco la nostalgia que produce la soledad y la separación familiar. “Porque la situación en nuestros países esta demasiado mala por eso venimos a sufrir aquí, pero es mejor estar aquí sufriendo solo que estar ayá sufriendo con toda la familia sin tener comida en la mesa, espero que el año nuevo traiga cosas mejores y que Dios toque los corazones de los que están en el gobierno para que pasen un reforma migratoria” expresó Ramiro un trabajador inmigrante quien tiene a su esposa y dos hijos en Guatemala y ha estado en los Estados Unidos por 4 años. Carlos un inmigrante Salvadoreño comento lo siguiente: “La Navidad es la celebración del nacimiento de Jesus quien di su vida por todos nosotros en este mundo sin importar que seamos blancos o negros, altos o bajos gordos o flacos y nos trajo un mensaje de paz y amor, muchas personas celebran la Navidad pero creo que se han olvidado del verdadero significado porque no quieren que manejemos a nuestros trabajos o a la tienda a comprar nuestra comida, no nos dan una licencia de manejo pero ellos en sus cenas sirvieron Pavo y Jamón que nosotros producimos y procesamos.

Estos son solo algunos de los comentarios que pude escuchar mientras pasaba un poco de tiempo con trabajadores inmigrantes durante las festividades de fin de año.

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