Mejor venado que jamon

En el estacionamiento de una tienda de comida me encuentro Bill, quien regresaba de ir de caza.  En la parte trasera de su camioneta, cargaba un gran venado con unos preciosos cuernos.  Con curiosidad le pregunte, “Que haría con ese venado?”

Pensando que su respuesta sería que solo le quitaría los cuernos para mantenerlos como decoración de su casa, asi como se mantiene un trofeo y como muchos de los cazadores lo hacen.  Pero su respuesta fue diferente.  “En estos tiempos cuando uno ya ni siquiera sabe ni con que alimentan a las vacas, los marranos o los pollos, creo que es mejor comerse un pedazo de venado cazado en los bosques que un jamón o un lomo comprado en las tiendas,” me dijo. Realmente me sorprendió.  No es muy común que me encuentre con un cazador que me de una respuesta como esa.  Por lo regular las respuestas son que van de caza por deporte y por la cabeza de un venado con bonitos cuernos. Nuestra conversación se extendió por varios minutos durante la cual me comento que también le gusta cazar pavos y patos silvestres los cuales también congela y se alimenta de ellos.

Bill cree que la alteración genética, las hormonas y los medicamentos en las grandes producciones de animales pone más en riesgo su salud que alimentándose de los animales silvestres. “No me importa que no estén inspeccionados por el departamento de Agricultura, me basta saber que se han alimentado de una manera natural,” dijo Bill. Por un momento me entró la duda si Bill también hacia esto por razones económicas, aunque podía ver que manejaba una gran camioneta doble cabina y un equipo de casería muy costoso.  Cuando le pregunté en que trabajaba  me dijo que era abogado así que descarté esa duda, realmente se sentía mas seguro alimentándose de animales Silvestres que de carnes compradas en la tienda.

A estas alturas de nuestra conversación aún yo no le había contado  la historia que me contó  Manolo un ex trabajador de la planta procesadora de marranos en el norte de Missouri.  En cierta ocasión cuando Manolo estaba enfermo con gripe, pidió permiso para asistir a una cita con el doctor pero su permiso fue negado con el argumento que no había suficiente personal para cubrir su puesto de trabajo y que si se retiraba de su trabajo le serían acumulados puntos negativos a su archivo y al completar 6 puntos, sería despedido.   Manolo, enfermo, frustrado y también enojado porque no se le habían permitido visitar al doctor, me comentaba que ante esta situación no le quedaba más que limpiarse los fluidos que le brotaban de su nariz con su manos, mismas con las que manipularía cada pedazo de carne que pazaría por ellas. Cuanta carne pasaría por esas manos? Cabe mencionar que en esa planta procesan más de diez mil marranos por día.

Historias como la anterior las escucho frecuentemente, no solo de falta de atención a la salud y seguridad de los trabajadores, sino también de muchas injusticias  y abusos en plantas de ese tipo.

Cuando compras carne en las tiendas tal vez nunca piensas en que hay detrás del pedazo de carne que esta expuesto en los enfriadores? Quién lo procesó? Como fue procesado?  Especialmente si viene de una compañía grande en donde las muestras para analizar, se toman al azar. Quién sabe si en alguna de tus cenas hallas servido carne que pasó por las manos de Manolo? Espero que no, pero recuerda que los casos como el de Manolo se repiten con mucha frecuencia en esas grandes plantas.  Tal vez no has servido carne pasada por las manos de Manolo pero si por las de alguien frustrado y enojado por abusos e injusticias en las plantas procesadoras.

Después de nuestra conversación, Bill se fue muy contento sabiendo que su venado creció silvestre, alimentado naturalmente y que sería él y su familia quien lo prepararía.